Quien escribe lo hace por una razón, empujado por una convicción, su realidad, una ilusión, por sentimientos que pueden ser indiferencia, odio y amor, también por necesidad, por ambición, ah! porque Dios le ha dado ese don!, mis dedos bosquejan, mis sentidos alertas, pensando en ti, en él, en ella, en aquellos, en aquellas. Se despoja mi alma y mi pluma empieza a crear letras de alegrías, de tristezas, de pasión, de melodías, de sonidos y sinfonía y todo vuelve una vez más a la vida!
domingo, 11 de enero de 2015
Entrega tu ironía, desluce esa ansiedad pujante... Veleidades que coquetean a puro grito, desnudando mi deseo febril... repartiendo melodías sedientas de tonadas eléctricas que me sacudan hasta alcanzar el más elevado éxtasis. Maullidos expectantes, piel desgarrada que se convierte en hoguera al compás de tu danza boreal.
Preciso de una huella en este momento, aquella que marque mi esencia, una huella que se estampe con tanta fuerza, que me haga suya al son de un suspiro, que me provoque delirios desaforados... Una huella que reivindique la fiera dormida... Entrega absoluta Una sola huella... No más...
Mientras las prisas se congestionan, cediendo el paso a este anhelo desmesurado...sin tiempo... que se retuerce, pidiendo ser liberado de esta dulce agonía.
...porque...es que te pienso y me entrego... ...a tu vaivén, a tu ligereza a ese vago gesto de lejanía que se sumerge despacio entre nuestras pieles... y se expande... ...se retrae, se libera... mientras me haces tuya... me haces cómplice de tu ola, de tu aspaviento... ...deseo incompleto que se transforma en héroe cuando estás conmigo...