jueves, 10 de enero de 2013

Hace un tiempo...


Mi día fue muy agitado hoy, Doy gracias a Dios por eso.
Hoy enfrenté momentos de injusticia en el trato a una paciente con SIDA, por descuido, por negligencia y me sentí impotente, mientras la observaba con unas ganas inmensas de vivir, igual que mi amigo que murió mientras estaba yo en Puerto Plata y no pude hacer nada.

Hoy tuve que tragarme el abuso de poder de alguien que cree que tiene a Dios agarrado de la corbata, mientras pone en juego mi sustento económico.
Hoy fui testigo de lo imposible que es dar lo que no se tiene.
Hoy me di cuenta que no se acaba el mundo si no chequeo mi correo hasta que llega la noche o el otro día.
Hoy reconocí el valor de compartir un buen momento sin reservas, sin disputas, sin temores, solo compartir un buen momento.
Hoy pude equilibrar la tristeza, el dolor físico y el ánimo encogido: se convirtió en sacar lo mejor de mí para garantizar el bienestar del otro.
Hoy fui valorada en una dimensión que no conocía: mis ojos, mi sonrisa, hasta la expresión de mi rostro cuando algo me preocupa, mi forma de gesticular al hablar, mi no decir nada... tendré que observarme un buen rato en el espejo para ver eso. A lo mejor me enamore un poco mas de mi, sin ánimo narcisista.
Hoy amé un poco más a la gente, sin distinción, solo amor.
Hoy me sentí tan vulnerable.
Hoy sentí a Dios tocar mi hombro y descansarme. Él lo hace a través de muchas acciones, situaciones, pero hoy fue especial...hoy ha sido especial.
Hoy le gané una batalla más a la sinrazón.
Hoy te quiero una pizca más. 
Hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario